lunes, 18 de noviembre de 2013

viernes, 8 de noviembre de 2013

La aparente proporcionalidad inversa


Recuerdo encuentros sociales a los que concurría cuando era adolescente, a veces esperaban algo ingenioso de mi parte y vi que aquello que lindaba lo vulgar tenia éxito, mas que las reflexiones chistosas y pretenciosas de inteligencia.

Esto me hizo pensar que quizás debía dejar de lado las reflexiones y las ideas, debía ser vulgar y grotesco pero sin exagerar. Esto puede ser terriblemente nocivo, parece que la sociedad nos "magnetiza a ser idiotas".

Parece incluso a veces, que conviene mostrarse de acuerdo con las opiniones de los más "adeptos" y seras más aceptado.

Si te pones del lado de alguien que usa la falacia de autoridad para tener razón (sea este un sacerdote, sea el que tenga mas títulos académicos, sea el miembro de mayor edad, sea el miembro de tu grupo con mas personalidad, sean incluso tus padres), tendrás mas aceptación, a casi nadie parece importarle la verdad.

Pareciera a que una conversación que dura menos de cinco minutos, en la que se limitan a una respuesta rápida, en lo posible monosilábica, es a menudo, la mas aceptada.

Que un texto como este es demasiado largo...

Pareciera, a veces, que todo el conocimiento nos aleja de la alegría, el “saber” nos aleja de la felicidad, nos indispone uno con otros, nos diferencia, nos contrapone, nos enfrenta.

Incluso parece que mucha gente cada vez le da mas la razón al simpático Freud, en su famosa frase:

"Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo."

¿Que puedo responder para defender el conocimiento ante todo esto?

Quizá sea cierto, tal vez la ignorancia es felicidad, es complejo, subjetivo, complicado, lo que expondré no es mas que un punto de vista, que podrán cosechar o no.


¿Cual podría ser la ignorancia extrema? No podría ser otra sino muerte.

Si lo miramos desde el punto de vista de que la ignorancia es felicidad, entonces pareciera que la muerte es felicidad, es decir, ignorar todo lo que sea de la vida no te traerá problemas, ni dilemas, ni nada que te angustie o preocupe.

Solo cuando este totalmente muerto, sabré que la ignorancia es felicidad, ignorare todo, pues ya no existiré.

Pues yo prefiero el conocimiento a la ignorancia, prefiero la VIDA a la MUERTE.

Sobre todo sostengo que en realidad, la felicidad no depende de nuestros conocimientos, sino de nuestra actitud frente a estos...

Puedo llorar por vivir en un país económica y/o socialmente negativo, porque no cumpliste ciertos deseos, por las tragedias que le ocurren a las personas todo el tiempo en todas partes del mundo, o puedo ser feliz por vivir...

Pareciera ser, que mas allá de todo conocimiento que se tenga, la felicidad es una decisión.

Parcialmente podríamos considerarla una decisión egoísta, "el mundo se va al carajo, pero yo ando bien", vivimos inevitablemente con un egoísmo hacía los demás. Una de las tantas cosas en las que no podemos ser racionales, y ponemos las emociones por delante.

Después de todo, la felicidad parece ser mas emocional que racional.